La isla de Lanzarote, con una extensión de 845,94 km², es la cuarta isla más extensa del archipiélago canario, y la tercera más poblada. Una de las mejores maneras de recorrerla es alquilando un vehículo, ya que de punta a punta hay solamente 80 km.

Para quienes venís de visita a Lanzarote unos días, aquí os hacemos una lista de 10 cosas que no deberíais perderos por nada del mundo. Algunas son más concurridas, otras menos, pero todas te dejarán totalmente fascinado. ¡Aquí van!

1. Timanfaya: El día 1 de septiembre de 1730 , entre las nueve y las diez de la noche, la tierra se abrió en Timanfaya… y una enorme montaña se levantó del seno de la tierra“, este es el testimonio del párroco Lorenzo Curbelo, testigo de una erupción volcánica que dejó enterrados varios pueblos. En 1974 fue declarado parque nacional, y se considera una de las maravillas más asombrosas de Lanzarote.

Foto: Andrés Nieto

2. La Geria y la Ruta de los Vinos: además de catar alguno de los vinos típicos de las numerosas bodegas de la zona, este paisaje de arena negra y hoyos que protegen las parras del viento, es sin duda un lugar singular, hermoso e imprescindible.

3. Jameos del agua: este espacio natural y de arte, creado por César Manrique, artista lanzaroteño, se encuentra dentro del túnel volcánico creado por el Volcán de la Corona. Uno de los mayores atractivos en un lago natural de aguas cristalinas que, entre otras especies, alberga los famosos cangrejos ciegos.

4. La Cueva de los Verdes: situado muy cerca de los Jameos del agua, forma parte del tubo volcánico originado por la erupción del Volcán de la Corona hace unos 5.000 años, y uno de los más largos del mundo con 7 kilómetros de longitud. Sin duda una maravilla que debe ser visitada.

5. Jardín de los Cactus: creado por César Manrique, este espacio de más de 5.000 metros cuadrados, se ubica en una antigua cantina de arena volcánica que se utilizaba para mantener húmedos los cultivos. Alberga más de 10.000 cactus de más de 1.200 especies diferentes de varios lugares del mundo.

 

6. Playa Papagayo: es una de las joyas de Lanzarote, de arena dorada y aguas transparentes. Un baño imprescindible.

7. Los Hervideros y las Salinas de Janubio: cuando el mar está picado, es cuando se puede ver estos acantilados de formas asombrosas en todo su esplendor.

Muy cerca se extienden 440.000 metros cuadrados de terreno que produce sal, formando una estampa preciosa de tonos blancos, marrones y beige.

8. El Golfo: a sólo 2 kilómetros de Los Hervideros encontramos este cráter formado en una erupción el 1730. A raíz de este suceso, se formó el Lago o Charco Verde o Lago de los Clicos, con una peculiaridad muy singular, el agua es de color verde esmeralda. Para descubrir el porqué, lo mejor es ir a visitarlo.

9. Mirador del Río: también es obra de César Manrique, situado en lo alto del Risco de Famara. Desde allí, cámara en mano, es posible ver fabulosas vistas panorámicas. 

 

10. Hacer al menos una inmersión o bautizo: porque Lanzarote está catalogada como Reserva de la Biosfera, por su origen volcánico, por sus especies acuáticas, porque hay inmersiones de todos los niveles, porque prometemos que no te dejará indiferente.

La lista es interminable, y fuera se nos quedan otros miradores, más playas fascinantes, pueblos con encanto o atardeceres únicos. Pero lo dejamos para otro post, y es que si vienes una vez a Lanzarote, vas a querer regresar de nuevo.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies